Foodfilin: comida casera en un click

La comida casera se ha convertido en uno de los puntales de la economía digital en los últimos tiempos. El ahorro de tiempo, la comodidad de tener una previsión semanal y la calidad de producto son algunas de sus ventajas principales. Ante un cliente cada vez más exigente, estos nuevos negocios han de trabajar sobre dos premisas: la atención al cliente y la eficiencia productiva.

Por este motivo, en Emprende con Recursos, hemos hablado con Santiago Cerezo, Fundador y CEO de Foodfilin, un negocio que quiere asentarse en el negocio de la compra online de comida casera. Conocemos más sobre su modelo de negocio, sus retos futuros y los obstáculos que ha encontrado para lanzar un proyecto así en el mercado español.

¿De dónde surge Foodfilin?

La casualidad y la suerte jugaron un papel fundamental en la creación de Foodfilin. La idea comenzó a gestarse en 2017 durante mi asistencia a mi máster de emprendimiento cuando, tras varios meses tanteando diferentes modelos y no acertar con ninguno, llegó una persona comentando un problema que le ocurría: se le habían acabado los tuppers que le preparaba su madre y no tenía tiempo para ir supermercado y ponerse a cocinar.

En ese momento se abrió ante mí una gran idea: facilitar a los usuarios toda una gama de platos caseros y saludables que pudieran consumir a lo largo de la semana.

De esta forma comencé a investigar y, con la ayuda de profesores del máster, comencé a descubrir innumerables empresas que se dedicaban a cocinar platos de larga caducidad sin utilizar conservantes, todo de forma natural. Lo curioso era que apenas eran conocidas en el mercado y los usuarios no sabían de la existencia de este tipo de productos.  

La idea entonces fue más clara: sí yo, una persona joven y conectada a Internet constantemente, desconocía este tipo de servicios, era muy probable que gran parte de la población tampoco. 

¿En qué se basa vuestro modelo de negocio?

Aglutinamos cocinas de todos los puntos de España especializadas en la producción de platos quinta gama, es decir, platos cocinados de forma casera, como en casa, pero envasados con tecnología que alarga la vida del producto durante semanas sin perder nutrientes, sabor o calidad y sin conservantes.

Básicamente Foodfilin se basa en un modelo de intermediación B2B2C, donde nosotros aportamos una plataforma realmente potente y fácil de usar por los usuarios, los cuales ahorran tiempo y dinero en cada compra.

Al mismo tiempo abrimos un canal de venta al particular a cocinas que solo servían sus productos a restaurantes. Si añadimos nuestros conocimientos en marketing digital y experiencia en el sector Delivery, el resultado a día de hoy es tener disponibles más de 400 platos disponibles, un incremento en las ventas mensual y una tasa de repetición más que aceptable.

Otra de las cualidades de nuestro servicio es que los clientes pueden comparar las condiciones de cada cocina, su precio medio, coste de envío o pedido mínimo, pero lo más importante es que cada plato muestra los ingredientes, valor nutricional y alérgenos que contienen, por lo que en todo momento el usuario sabe perfectamente qué es lo que va a comprar.

Al tratarse de comida con alta caducidad, cada cocina es capaz de enviar en 24-48h a cualquier punto de España, lo cual ayuda al crecimiento y difusión de Foodfilin.

¿A qué usuarios vais dirigidos?

Sin duda el público está muy focalizado en aquellos usuarios que no disponen de tiempo suficiente para cocinar, no les gusta cocinar o no saben ni freír un huevo.

Bajo esta premisa el abanico de posibilidades que hemos estado descubriendo desde que comenzamos solo ha hido incrementando. Es cierto que la gran mayoría de los clientes que tenemos son un perfil adulto, de entre 25-40 años que trabajan en el sector servicios en grandes ciudades, sin embargo, son muchas las madres preocupadas por la alimentación de sus hijos recién independizados que nos utilizan para hacer pedidos y asegurarse que comen bien durante la semana.

Así mismo, la tercera edad está siendo un público muy interesante que nos está pidiendo. Aquí entra mucho en juego, y con gran valor, el facilitar el valor nutricional en cada plato, pues hay mucho cliente que es diabético e hipertenso y ve en Foodfilin una forma rápida, sencilla y segura de comer.

Finalmente, las medianas empresas son el gran potencial de nuestro modelo negocio. Al carecer de catering o cocinas propias, muchas optan por nuestra oferta en vez de acudir a restaurantes. Además, el hecho de que puedan utilizar tarjetas monedero como Sodexo y Edenred, anima enormemente a este público que gasta un ticket muy superior a la media.

¿Qué objetivo os habéis planteado para este año?

Lo principal era validar el modelo de negocio, conocer la reacción por parte del mercado y el nivel de repetición. Los números están ahí, y las valoraciones están siendo muy positivas, por lo que podríamos dar a Foodfilin por validado, no obstante, no debemos bajar la guardia, especialmente en este comienzo.

Entre los objetivos más inmediatos está lograr alcanzar el punto muerto que, si todo marcha como hasta ahora y mantenemos el rumbo fijo, debería ser en los próximos meses.

Estamos logrando avances, se está hablando de nosotros en las redes, nos invitan a eventos como ponentes y recientemente hemos sido finalistas en el Pascual Startup 2018, lo cual indica que vamos por el buen camino y que este proyecto tiene un potencial importante.

¿Qué obstáculos os habéis encontrado al lanzar en negocio?

Cuando creas tu primera empresa todo parecen obstáculos. La inexperiencia es la principal barrera que te encuentras en todos los ámbitos, especialmente en todo lo relacionado en lo burocrático. 

El primer obstáculo que encontramos fueron nuestras cocinas. La mayoría nunca había vendido a particulares a través de Internet y no sabían cómo tramitar los pedidos o desconocían las políticas de envío de sus compañías de transporte, por lo que fue necesario trabajar con ellas, paso a paso, cómo realizar correctamente todo el proceso.

El segundo punto clave fue la atención al cliente. Cada usuario es diferente y debes saber tratar con cada uno y amoldarte a sus necesidades. Aquí no existe un protocolo al que aferrarte ni seguir un proceso fijo. Hemos implantado un tipo de política donde procuramos llamar a cada cliente cuando recibe un pedido y preguntar su experiencia. Sin una buena atención al cliente, las empresas están muertas. 

¿Cómo veis vuestro sector en España? ¿Hay posibilidades de crecimiento?

Creo que es el futuro en el presente, es decir, el Delivery es un mercado al alza que cada año es utilizado por más usuarios. Los comercios lo saben e implementan este servicio, ya sea por cuenta propia o externalizando, pero es importante darse cuenta de que España es el país con más bares y restaurantes por habitante del mundo. 

De ahí que diga que es el futuro en el presente, porque estamos experimentando solo el comienzo de lo que va a ser un gran estallido. El canal HORECA (Hoteles, Restaurantes y Catering) ha crecido en los últimos tres años y siempre va a ser el líder, eso no cabe duda, pero poco a poco el Delivery va a ir ganando adeptos con las nuevas generaciones y una mayor y mejor oferta. 

En el caso de Foodfilin, el mercado de la quinta gama a nivel particular es bajo porque es desconocido, sin embargo, en países de nuestro entorno es un producto muy común y consumido. Ahí reside nuestro reto y gran oportunidad.

Y, por último, ¿qué consejos o recomendaciones les podéis dar a personas que estén pensando en crear su propio negocio?

En primer lugar, que hay que estar un poco loco. Los emprendedores somos una especia rara en España capaz de sacrificar un buen puesto de trabajo con un salario razonable en un país con la segunda mayor tasa de paro de Europa para seguir una idea que no sabe si funcionará y en cuánto tiempo será rentable. Por lo que mi primer consejo es ser valiente y prepararse para pasarlo muy mal, estar noches sin dormir y recibir muchísimos “NO” y poquísimos “SI”.

Otra recomendación, especialmente a aquellos que no sabemos de tecnología y programación, es que sí tu idea tiene que ver con Internet debes asociarte o contratar a un programador que te haga una herramienta potente y que controle de SEO y SEM.

Tu web/App es tu escaparate, tu negocio, tu fuente de ingreso, por lo que tus esfuerzos deben focalizarse en potenciarlo al máximo y no dejarlo como algo residual. En mi caso tuve la suerte de encontrar a mi socio, que es informático y posee conocimientos en posicionamiento en buscadores. Sin su aportación, Foodfilin no funcionaría tan bien como lo hace ahora.

Finalmente, el camino del emprendimiento es solitario y el emprendedor se encontrará solo en la mayoría de las ocasiones. Aunque suene a tópico, es una montaña rusa donde un día te despiertas arriba y la semana siguiente estás en lo más bajo anímicamente. Pero al final todo merece la pena. Es algo muy bonito el poder crear algo propio y ver cómo tu idea ayuda y gusta al público. Hay que arriesgarse.

Agradecemos a Santiago el tiempo que nos ha concedido para la entrevista. Podéis conocer más datos sobre su negocio en: https://www.foodfilin.com/es/

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