Liderazgo en la empresa basada en conocimiento

liderazgo¿Debe variar el estilo de liderazgo en una empresa digital?, ¿en qué conductas deben centrarse los nuevos líderes?, ¿qué factores son los que verdaderamente influyen?

Desde hace muchos años, el liderazgo se ha convertido en la habilidad que más influyen en la productividad de los trabajadores.

Universidades, escuelas de negocio y otros organismos se han dedicado, en los últimos 50 años, han propuesto variadas clasificaciones sobre este perfil. Sin embargo, el nuevo paradigma económico basado en conocimiento está reconfigurando el tipo de empresa y también el tipo de liderazgo que ésta necesita.

Hoy hablamos de… liderazgo y empresa en la economía digital

Este artículo fue originalmente publicado por el autor en el blog de Movistar Pymes. Puedes acceder a él pulsando aquí.

¿Cómo afrontan las empresas este cambio?, ¿todos los líderes tienen el mismo perfil independientemente de la empresa para la que trabajan?

Para saber qué tipo de liderazgo es necesario, primero debemos analizar e interrelacionar las variables que influyen en él: ámbito de conocimiento de la empresa, estrategia de negocio y estructura organizativa.

⇒ La primera tiene que ver con el conocimiento que necesitamos aplicar a nuestros productos y servicios.

Las organizaciones basadas en conocimiento (tecnológicas, laboratorios, consultoras, biotecnológicas, bancos, etc.) requieren de un personal base muy cualificados (médicos, farmacéuticos, economistas, etc.) y especializado. Su organización se basa principalmente en proyectos a medio y largo plazo.

En el otro lado están las organizaciones cuyo conocimiento está ampliamente difundido en el mercado, lo emplean muchas empresas competidoras, y por tanto, es “fácilmente” replicable y estandarizado. Aunque el nivel de especialización pueda ser alto o bajo, su principal característica es que los puestos operativos, en este caso, son poco cualificados. Su organización está basada en tareas delimitadas y explícitas. “Todo está escrito en el Manual”

El grado de estandarización de mi producto o servicio influirá en el tipo de liderazgo que necesito. Las personas cualificadas y las menos cualificadas no requieren el mismo tipo de liderazgo.liderazgo

⇒ La segunda tiene que ver con la estrategia de negocio.

Que una empresa apueste por una estrategia diferenciadora (basada en intangibles como la marca, la reputación, la exclusividad o un producto de calidad superior) o por una estrategia de producto estandarizada (basada en el volumen producido, en la homogeneidad del producto, o en el control de costes) influye en el tipo de liderazgo requerido.

Una empresa con un producto diferencial no requiere el mismo tipo de liderazgo que una empresa con un producto poco diferenciado.

⇒ La tercera variable tiene que ver con la estructura organizativa que la empresa diseñe. 

Ejemplo 1: Una organización basada en conocimiento, con puestos cualificados y especializados y con un negocio basado en elementos diferenciales, deberá diseñar una estructura organizativa en las que los puestos operativos tomen decisiones sobre variables como el producto, el proceso de negocio o los clientes.

Ejemplo 2: En una organización basada en la estandarización de tareas (como consecuencia de la estandarización del conocimiento), los puestos operativos siguen el procedimiento y no tienen mayor decisión que las que delimita su ámbito de actuación específicamente.

Podemos entender que en ambos casos el perfil de líderes que cada tipo de empresa requiere es completamente distinto.

¿Cómo hacer este liderazgo operativo? A través del comportamiento.

Las empresas intentan sistematizar la forma de hacer operativo este liderazgo. Algunas, a través de la Gestión por Competencias, han tratado de delimitar qué comportamientos específicos deben tener los líderes de su organización según su nivel. Posteriormente, a través del desempeño, miden y evalúan su eficacia.

Todo ello influido por las tres variables anteriores y por los valores (influyen directamente sobre las conductas) y la cultura de cada empresa (conductas, y modo de pensar, a lo largo de su historia empresarial). Como consecuencia, dos empresas deberían tener conductas de liderazgo diferentes.

Hablamos de modelo de liderazgo y no de características o cualidades personales ya que nos interesa conocer cómo las empresas pueden hacerlo a través de conductas específicas.

liderazgo

¿Qué tipo de liderazgo requieren, por ejemplo, empresas basadas en conocimiento?

Este tipo de empresas serán, dentro de poco, las predominantes en nuestra economía. Organizaciones de tamaño medio, con poca estructura organizativa y muy enfocadas en proporcionar productos y servicios de valor añadido al mercado.

Si sabemos que las personas que componen estos equipos están cualificadas, se enfrentan a problemas complejos a los que tienen que aplicar cierta creatividad para resolverlos. Si conocemos que para ellos, la motivación requiere asumir nuevas responsabilidades (y conocimientos), participar en la toma de decisiones y cada nueva actividad supone un reto profesional, ¿por qué no aplicamos a esas personas un tipo de liderazgo distinto?

Hasta ahora, el tipo de empresa predominante se asentaba sobre un modelo que buscaba sobre todo eficacia, premiaba el desempeño a corto plazo, promovía cambios parciales y controlados, y valoraba el orgullo de pertenencia por encima de otras muchas habilidades.

En el Monitor de Liderazgo y Comunicación de 2015, las cinco conductas seleccionadas de un líder son: liderar con el ejemplo, comunicar de una forma abierta y transparente, admitir errores, “sacar” lo mejor de los demás y transmitir confianza ante situaciones de crisis.

Si vamos hacia empresas “singulares” basadas en conocimiento en un mercado en el que manejar la incertidumbre sea una constante, el modelo de liderazgo se debe asentar sobre conductas que:

  • inspiren intelectualmente a los equipos como base de su desarrollo personal y profesional (lifelong learning), facilitando herramientas de aprendizaje y retos profesionales continuos
  • promuevan nuevos enfoques conjuntos en la solución de problemas (design thinking) y la toma de decisiones. La colaboración es importante pero tiene que estar alineada con el momento en el que se encuentra cada colaborador. Y la creatividad no sólo aplicada a productos sino también a procesos.
  • y en el que la comunicación bidireccional real sea el motor que impulse la empresa. Si la información es poder, cuánto más y mejor fluya esta comunicación, más capacidad tendrá el equipo para responder a los constantes cambios del mercado.

En definitiva, un liderazgo basado en conductas que tenga en cuenta el desarrollo de los colaboradores y que promueva la toma de decisiones de forma colaborativa. 

Pablo Blasco Bocigas

Liderazgo y empresa en la economía digital

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