¿Qué implica convertise en freelancer?

freelancer¿Qué implica ser freelancer? ¿empresarios individuales o autónomos? ¿proyectos o tareas?

En los últimos años estamos viviendo una revolución en el mercado de trabajo. Muchas personas, conscientes de la posibilidad de prestar servicios por sí mismos, se han lanzado al mercado para trabajar por su cuenta, sin depender de superiores y jerarquías.

Trabajos vinculados con la creatividad y el conocimiento, con la gestión de proyectos o el marketing. 

Hoy hablamos de… freelancer y propuesta de valor

Para definir correctamente el concepto, durante el artículo, emplearemos indistintamente los términos freelancer, autónomo y empresario individual, ya que los tres poseen parecido significado para nuestro propósito. Y nos ceñiremos a servicios como los descritos anteriormente.

¿Por dónde debe empezar un freelancer?

Es importante que un freelancer que vende servicios basados en conocimiento (periodistas, abogados, profesionales del marketing o el diseño web, etc.) tenga en cuenta si el servicio que va a vender va a ser diferenciado o estandarizado.

Esa será su propuesta de valor y definirá el tipo de cliente al que debe ir dirigido y el margen que puede obtener. Un freelancer debe focalizar su negocio a lo comercial antes que a lo operativo. 

En esta definición, también hay que incluir si el ciclo de vida de su servicio es maduro o está en crecimiento. Un servicio maduro suele tener poca diferenciación y es estandarizable.

Consecuencia: habrá muchos profesionales que se dedicarán a lo mismo y el tipo de cliente no percibirá diferencia entre uno y otro.

Los servicios diferenciados suelen basarse en marca y reputación profesional. Tendremos pocos clientes en este tipo de servicios con los que podrás desarrollar varios proyectos en el tiempo. Son muy rentables a medio plazo.

El coste de captación (comercial) se producirá al iniciar el servicio y el de fidelización es muy bajo. Y es importante contar con algún partner de referencia que apoye nuestra marca.

freelancerLos servicios estandarizados se basan en la automatización del proceso y la estandarización de las tareas a realizar.

Si algo es fácilmente estandarizable es porque la forma de hacerlo “está ampliamente desarrollada en el mercado”.

Aquí encontraremos clientes que van al mejor precio ya que esa actividad no forma parte de su cadena de valor. Por tanto, necesitamos muchos clientes así para facturar dos mil euros al mes. Y nuestros costes también aumentarán.

¿Previsiones anuales o mensuales?

En este sentido, es preferible “prever” una facturación anual mejor que mensual.

La razón es sencilla: nuestro servicio sufrirá cierta estacionalidad. Como consecuencia, no todos los meses facturaremos lo mismo (los meses de verano, Navidad, etc.).

Por eso es preferible, distribuir la facturación anual esperada entre los meses de mayor actividad (marzo a junio y septiembre a noviembre, por ejemplo).

Así nos aseguramos liquidez durante todo el año y podríamos afrontar nuestros pagos sin que suponga un susto cada final de mes.

¿Lo operativo importa?

freelancerMucho. Es lo que nos cuesta prestar el servicio. Pero éste depende de lo descrito anteriormente.

De un servicio diferenciado podemos cobrar algo más. El conocimiento requerido el mayor, el tipo de servicio requiere mayor contacto con el cliente y eso es difícil de estandarizar.

De uno estandarizado, el conocimiento está centrado en los procedimientos, la automatización será elevada y el contacto con el cliente será intermitente.

Por eso, un freelancer ha de determinar cuál es el coste por hora de servicio ya que dependerá de las previsiones de facturación del apartado anterior. El reto estará en calcular cuánto supone esa cantidad para el tipo de servicio propuesto.

Muchos freelancer dudan en este apartado: ¿cuánto vale mi servicio?. Es importante tener una referencia del mercado. Podemos acudir a las plataformas de contratación de freelancer para saber las tarifas que están ofertando otros profesionales. Es un buen punto de partida.

¿Aún hay más?

freelancerSólo un apunte de gestión.

Un freelancer suele dejar sus «cuentas» en manos de terceros. Es necesario tener un mínimo de formación en gestión financiera para desarrollar un servicio, independientemente de si eres abogado, decorador de interiores o desarrollador web.

Saber que el IVA es un impuesto neutro (que puede afectar a tu tesorería y no a tu cuenta de resultados), o que el IRPF va contra los ingresos y no afecta a “beneficios”, son premisas para la gestión adecuada del negocio.

¿Qué podemos concluir? 

Si el perfil freelancer es una tendencia de futuro, las personas que se decanten por este “estilo de vida” deberán tener presente su faceta de empresario individual más que de autónomo (laboral) a la hora de dirigir los servicios que prestan.

Para ello:

  • El principal cometido de un freelancer es lo comercial, en el mercado siempre hay excelentes “prestadores de servicios”. La visión tiene que estar centrada en el negocio, no en el servicio.
  • Para eso, hay que distinguir entre servicios con posibilidades de diferenciación (basados, habitualmente, en conocimiento superior al resto) de servicios en los que la estandarización sea el factor clave de éxito (“muchos haciendo lo mismo”).
  • Es importante entender cómo encaja tu modelo de servicio en el potencial cliente. Si vendemos un servicio Premium a un cliente diferenciado por vender barato, el resultado será…
  • Los clientes rentables, si quieren diferenciación, suelen buscarla por reputación y expertise.
  • Si empleamos plataformas de freelancer, hay que estar dispuesto a sacrificar margen comercial a cambio de volumen de servicio. Duele, pero abre potenciales colaboraciones.
  • Antes de empezar, calcular el coste del servicio que prestamos y el margen que podemos obtener.
  • Y nunca olvidemos aprender cómo impactan los impuestos en nuestras facturas y en la tesorería. Otros profesionales pueden hacer tus gestiones, aunque previamente hay que saber interpretarlos.

Pablo Blasco Bocigas

¿Qué implica ser freelancer?

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