¿Apostamos por una formación especializada o por el aprendizaje continuo?

Aprendizaje continuo¿A qué ya no nos sorprende si un profesor de Geografía enseña a sus alumnos a través de Google Earth?

En los últimos años el aprendizaje en las organizaciones está cambiando significativamente y las tecnologías de la información y comunicación tienen mucho que ver en esa re-evolución. Hoy la tecnología permite que todos podamos acceder a contenidos de cualquier materia, en cualquier sitio y a cualquier hora y a un precio accesible.

Hoy hablamos de… aprendizaje

El cambio de paradigma económico en el que estamos inmersos hace que la formación especializada y unidireccional deje paso a un aprendizaje global y multivalente que incremente la empleabilidad de los trabajadores. El profesional del nuevo siglo aprenderá bajo una filosofía basada en el lifelong learning (aprendizaje durante toda la vida), renovando continuamente conocimientos y afianzando constantemente sus competencias más allá de los requerimientos del puesto que ocupa. Por ello, el aprendizaje se traslada de organizaciones y profesores hacia los alumnos y la transmisión de conocimiento comienza a ser multidireccional.

Poco a poco las metodologías tradicionales están dejando paso a nuevos formatos digitales centrados en cubrir necesidades específicas de cada persona y donde el participante puede adaptar los contenidos a su propia situación.

Aprendizaje 2.0Así, ya no basta con recordar o comprender, los nuevos métodos formativos permiten potenciar la capacidad de análisis, mejorar las habilidades de evaluación de situaciones concretas y promover la creación compartida de conocimiento entre personas de una misma organización o grupo.

Irrumpe de esta forma, el aprendizaje colaborativo y social.

Una de las tendencias que está consolidándose en la formación 2.0 ha sido la aparición de plataformas para la realización de Cursos Masivos Abiertos Online (de las siglas en inglés MOOC) y la creación de entornos de aprendizaje personal (PLE) en la que cada persona puede desde, su escritorio, filtrar, sintetizar, canalizar, organizar, el abundante flujo de conocimiento y de relaciones formativas que establecemos en la web.

Los  MOOC están teniendo mucho éxito en el mercado anglosajón. Universidades como Harvard, MIT y Berkeley han unido sus fuerzas y han puesto en marcha su propia plataforma a través de la cual ofrecen programas formativos. Iniciativas como ésta sirven para atraer a futuros alumnos y reforzar la marca de los centros aumentando su notoriedad.

Algunas universidades españolas como la UNED, la Universidad Carlos III de Madrid o la Universidad Rey Juan Carlos han puesto en marcha iniciativas similares a las de las universidades norteamericanas. Una de las primeras Escuelas de negocio on line, IEBS, ha comenzado a tutorizar y acreditar académicamente un programa bajo este formato abierto para agregarle mayor valor a su contenido actual.

Además de universidades, empresas especializadas están compitiendo ya en este mercado en crecimiento. Así, Coursera, una plataforma de formación online gratuita, ha logrado que más de treinta universidades de todo el mundo se sumen a su iniciativa. En España, Floqq o Tutellus son las empresas de referencia y desde hace unos ya ponen a disposición de sus usuarios cursos gratuitos y de pago.

Comunidades de aprendizajeEn paralelo aparecen comunidades de aprendizaje (internas o externas a una empresa, generalistas o especializadas en un área) formadas por profesionales de todo el mundo que comparten, virtualmente, intereses comunes y con los que puedes intercambiar información, opiniones, documentos, videos, experiencias de buenas prácticas y que potencian nuestra capacidad para tomar decisiones.

Más allá de los soportes convencionales, las herramientas de video y audio, la gamificación y la realidad aumentada y en un futuro, el reconocimiento corporal y de voz, serán instrumentos que los profesionales emplearán en su aprendizaje a través de variados dispositivos.

Como afirmó Alvin Toffler, autor del libro Competir en la nueva ola; “Los analfabetos del siglo XXI serán los que no puedan aprender, desaprender y reaprender. La persona formada no lo será a base de conocimientos inamovibles que posea en su mente, sino en función de sus capacidades para conocer lo que precise en cada momento”.

En definitiva, la tecnología está re-evolucionado la forma en la que nos enseñan y aprendemos. Las empresas, sus universidades corporativas y los centros privados tienen en estos métodos una magnífica oportunidad para reconfigurar su cultura de aprendizaje, para hacer más competitivo su capital humano, en un mundo cada vez más global y diverso.

Pablo Blasco Bocigas @Pablo_BlascoB

emprendeconrecursos.com

 

 

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